Aquí tienes toda una lista de pequeños trucos que puedes seguir para evitar los efectos de estas radiaciones sobre ti:
1. Cuando compres algún electrodoméstico, fíjate en que respete las normas FCC e intenta que sea de los que emiten menos radiación.
2. Reduce al máximo el tiempo de exposición a estas ondas. Por ejemplo, no esperes frente al horno microondas a que se caliente la comida de su interior.
3. Utiliza un filtro protector de pantalla en monitores viejos que no tengan ningún sistema para disminuir el efecto de las radiaciones.
4. En el caso del celular, mantenlo siempre lo más alejado posible de tu cuerpo. Evita llevarlo cerca de los riñones, corazón, ojos, cerebro u otros órganos vitales. Es preferible que lo lleves en el bolso o la cartera y que uses una funda protectora.
5. No utilices el celular dentro de edificios ni lugares cerrados porque aumenta la potencia de emisión y las radiaciones.
6. Las fotocopiadoras y escáner deben estar protegidos para que no funcionen cuando está abierta la tapa. Si no es así, ten la precaución de bajarla siempre que los pongas en funcionamiento para evitar la radiación ultravioleta.
7. Apaga los aparatos que no estés utilizando desconectando el interruptor y no los dejes en modo de espera (stand-by). Lo ideal es desenchufarlos de la red ya que, aunque estén apagados, pueden producir campo magnético.
8. Aleja el despertador eléctrico de la cabecera de la cama. Sus radiaciones pueden producir cefáleas y alteraciones en el sueño al estar cerca de la cabeza.
9. No te pongas cerca del televisor para verlo ya que desprende radiaciones electromagnéticas. Deja por lo menos 3 metros.
10. El polvo y el humo del tabaco son buenos conductores de energía electromagnética. Ventila a menudo las habitaciones.






