"Aunque intuíamos esta situación, no esperábamos que los delincuentes se centrasen tan pronto en este tipo de gusanos. En realidad, se trata de una amenaza muy peligrosa, ya que, aunque sus efectos son más visibles que los de los troyanos y, por tanto, pueden ser neutralizados con mayor facilidad, estos gusanos pueden llevar a cabo ataques "relámpago" indiscriminados, que permiten obtener un gran número de datos confidenciales muy rápidamente", afirma Luis Corrons, director técnico de PandaLabs, que añade: "Además, y para mayor efectividad, lo que están haciendo los delincuentes es poner en circulación muchos ejemplares de este tipo de gusanos en muy poco tiempo, de manera que la probabilidad de verse infectado por alguno de ellos sea muy elevada".
Otros tipos de malware que causaron daños el pasado mes de enero fueron, entre otros, adware (21,21%), backdoors (4,03%), spyware (3,13%) o bots (2,65%).
Los códigos maliciosos más activos
En cuanto a los ejemplares de malware más activos durante el pasado mes de enero, el ranking está encabezado por el troyano Downloader.MDW, diseñado para descargar otros códigos maliciosos en el sistema. En segundo y tercer lugar figuran los gusanos Bagle.HX y Perlovga.A.
Posición Nombre
1 Trj/Downloader.MDW
2 Bagle.HX.worm
3 Perlovga.A.worm
4 Puce.E.worm
5 Trj/Spammer.ADX.
6 Brontok.H.worm
7 Bagle.QV.worm
8 Trj/Downloader.RWJ
9 Adware/VideoAddon
10 Lineage.GYE.worm
A continuación se sitúan el gusano Puce.E, el troyano Spammer.ADX y el gusano de correo electrónico Brontok.H. Cierran la tabla la variante QV del gusano Bagle, el troyano Downloader.RWJ, el adware VideoAddon y el gusano LIneage.GYE, que tiene como objetivo el robo de contraseñas del juego online del mismo nombre.
Fuente:
http://www.laflecha.net



La explicación a este aumento se encuentra en la gran actividad de gusanos
tipo Nuwar (también llamados Storm Worm) que, según PandaLabs, el laboratorio de
detección y análisis de malware de Panda Security, están experimentado una gran
actividad. Los gusanos informáticos tienen la capacidad de propagarse por sí
solos muy rápidamente. Sin embargo, y a diferencia de los que hace años
provocaban epidemias de gran interés mediático, no tienen como objetivo colapsar
el tráfico de datos o causar daños a los ordenadores, sino que su fin último es
el robo de datos confidenciales con los que realizar estafas online o delitos de
suplantación de identidad.

