En las sinuosas relaciones de padres separados o divorciados, casi todos los reclamos se parecen, según los adultos se ubiquen en uno u otro grupo: los que ejercen la tenencia de los hijos y los que tienen la obligación alimentaria.
Así como respondimos en otras oportunidades a las dudas planteadas por los padres a los que el juez otorga la tenencia, en esta entrega nos vamos a ocupar de contestar las quejas más comunes de los padres no convivientes, encargados de mantener desde afuera el hogar familiar.
Mi ex dice que no es suficiente el dinero que le doy para cubrir las necesidades de mi hijo. No paga las expensas del departamento, debe la cuota del club del nene, no trabaja y pretende que la mantenga. Estoy cansado de que acumule deudas y ponga en riesgo mi patrimonio y el de mi hijo. Palabras más o menos, el tono de la queja alcanza esta colérica intensidad. Sin pretender defender una posición u otra, trataremos de aclarar estas cuestiones para delimitar la validez de los reclamos.
¿Puedo pagar la cuota alimentaria en especie?
No. Si bien la ley no especifica la manera en que debe entregarse la obligación alimentaria, hay vasta jurisprudencia donde se exige al progenitor alimentante hacer los pagos mensuales con dinero en efectivo. Dicho monto es variable y se fija, entre otras cuestiones, en base a la cantidad de hijos, los recursos económicos de ambos y el nivel de vida que tuvo la familia durante el matrimonio. El valor de la cuota se estipula en el convenio que los esposos firman y homologa el juez.
“Lo normal es que el pago se haga en efectivo y si esa persona después
quiere llenar la alacena o comprar toda clase de cosas a sus chicos son
liberalidades que se puede permitir, pero sin descuidar por eso su obligación
dineraria”, sostuvo la abogada de familia Adriana Miani.
En
el mismo sentido, la abogada de familia Marcela Silva expresó que “El padre
no conviviente puede ofrecerse a pagar el colegio del hijo o el alquiler de la
vivienda donde vive su familia y descontar estos gastos del monto de la cuota
alimentaria, siempre que las partes hayan convenido distribuir las cargas de
esta manera. Pero no podría salir a comprarle ropa a cuenta del pago total,
simplemente porque quién conoce mejor las necesidades del hijo es la persona
que convive con él”, señaló la letrada.Mi ex administra mal el dinero que le aporto, ¿puedo hacer algo para evitarlo?
Frente a este delicado tema, las especialistas explican que, por lo general, esto no es así y se trata más de una acusación infundada que de un dato cierto. “Algunos padres creen que por pasar 200 pesos de cuota sus hijos tienen que vivir como reyes”, advirtió Miani. “Para denunciar un mal manejo del dinero por parte de su ex, deberá aportar pruebas fehacientes y no palabras sueltas”, sostuvo Silva.
Hecha esta aclaración, si el progenitor a cargo de la tenencia es un mal administrador de recursos y pone en peligro su patrimonio y el de su hijo, el padre alimentante puede solicitar al juez:
- una rendición de los gastos empleados en la manutención familiar.
- hacerse cargo personalmente del pago de ciertas cuentas: alquiler, expensas, club, colegio del hijo, etc.
En casos de mayor gravedad, en que la persona sufre alguna adicción (alcoholismo, drogadicción, juego compulsivo), padece una disminución de sus capacidades mentales o que despilfarra su patrimonio y el de los suyos, el otro progenitor puede iniciar un juicio por prodigalidad, además de solicitar al juez que ordene el cambio de tenencia del menor en forma provisoria hasta que se dicte sentencia.
¿Puedo exigir que mi ex se ponga a trabajar?
Esta respuesta va a depender de cada situación en particular. Silva sostiene que “la obligación de cubrir las necesidades del menor recae en ambos padres y no sólo sobre el que se fue del hogar familiar”. Pero que la responsabilidad de trabajar tendrá que ver con la situación previa al divorcio: “Si durante la convivencia, uno se encargó de las tareas domiciliarias y el otro de salir a trabajar, éste no podría ahora pretender que su ex busque un trabajo, porque durante el matrimonio estuvo de acuerdo con ese reparto de funciones”, afirmó la letrada.
Como toda regla tiene su excepción, esta situación puede revertirse si el padre alimentante se queda sin trabajo o le rebajan el sueldo, con lo cual el otro progenitor deberá contribuir con dinero a la economía familiar y aceptar una disminución o la suspensión momentánea de la cuota.




Algunos progenitores se quejan de que sus ex administran de
mala manera el dinero que ellos entregan en concepto de cuota de
alimentos. Acumulan deudas, no trabajan y privan a los hijos de un mejor
pasar. ¿Qué medidas pueden tomarse para evitar que la plata no
alcance? No lo viene a ver nunca, no cumple con la cuota alimentaria, se piensa que con
200 pesos que me pasa puedo hacer malabares; se escucha protestar a uno.


