Por otro lado, los mariscos, chocolate, paltas, huevos, carnes, almendras, maní o vegetales frescos —ajo, apio y cebolla—, entre muchos otros alimentos considerados afrodisíacos, sólo son agradables comidas; algunas con gran contenido energético, otras con moléculas rápidamente asimilables por nuestro cuerpo, pero afrodisíacos no.
Existen algunos estimulantes de la reproducción de animales los cuales no garantizan que éstos disfruten más al momento de reproducción, como vitaminas y algunas drogas.
Existe si un afrodisíaco de efectividad probada en el mundo entero: el amor.
No existe un sustituto químico inventado por el hombre que sustituya el maravilloso efecto de tu presencia, de tu personalidad y cualidades, de tu voz y de las caricias que puedas dar o recibir. Por lo tanto, es mejor olvidarse de lo que no existe y concentrarte en crecer como persona, enseñándote tu mismo/a a responder naturalmente a los estímulos recibidos por tu cuerpo y mente. ¡No necesitas estimulantes artificiales!
Ten en cuenta sí, que el alcohol tomado en pequeñas cantidades puede ser un efectivo agente relajante para una persona que todavía está tensa después de un día de trabajo. O que una comida alta en proteínas y energía, pero baja en calorías y carbohidratos, puede producir un mejor rendimiento en las relaciones sexuales de esa noche. También considera que todo exceso es dañino, como el exceso de comida y especialmente el de alcohol (disminuye el rendimiento sexual y puede afectar peligrosamente tu voluntad).
Otro efectivo estimulante de la actividad sexual es dormir; si la pareja llega cansada y sucia del trabajo, es mejor ayudarla a que se tome un baño, hacerle un masaje y dejarla dormir por un tiempo prudente: te sorprenderá el resultado.
La mejor forma de mantener la vida sexual a nivel afrodisíaco, es llevar una vida sana y encontrar una pareja que sepa amar; que sienta lo mismo que tú por los aspectos de la vida que consideres importantes, y que esté dispuesta a trabajar duro en profundizar los sentimientos entre ambos.
Complejo de inferioridad sexual
Muchos amantes creen que otros son mejores que ellos. Se imaginan que tienen puntos de calificación frente al sexo opuesto, que son menos atractivos que otra persona conocida.
Si tú eres una víctima de tales mitos, ¡despierta! Esa no es más que una excusa para fallar. porque tu potencial como amante es tan grande como el de cualquiera de los que te rodean.
Otros sufren del complejo de inferioridad sexual, porque han escuchado demasiadas historias de proezas sexuales que parecen estar lejos de su alcance. Creen que otros/as “hacen lo que yo no puedo” o “lo hacen mejor que yo” ¡Elimina esas fantasías! El sexo es más que una simple eficiencia técnica; y, generalmente esas “historias extasiantes” que se escuchan de alguien o se ven en los medios de comunicación, están lejos de la verdad.
Es cierto que algunas pocas personas parecen mantener un encanto natural y desenvolverse bien, casi mecánicamente, con casi todos los miembros del sexo opuesto que conocen. Nada te impide lograr ese objetivo si te lo propones y trabajas para lograrlo; es tan sólo cuestión de tiempo, paciencia y esfuerzo en aplicar tus conocimientos. El punto está en: ¿Qué obtendrás cuando lo logres? ¿Será una satisfacción? ¿Lograrás la felicidad? Si buscas una pareja, el acercamiento inicial es únicamente el comienzo. Lo realmente importante es saber disfrutar y mantener una relación de pareja durante tu vida, y aquí el “parecer o tener” pierde importancia frente al “ser”.
Para ser atractivo/a, ¿consideras que debes tener belleza física, que no tienes?
Algunos piensan que la buena apariencia física es el 99 por ciento de la fórmula para el éxito sexual. Si tú crees eso, estás errado/a.
Más que ninguna cosa, la atracción sexual es un estado de la mente. Tú puedes entrenar tu cuerpo físicamente para una actuación mecánica; pero la clave para ser atractivo/a al sexo opuesto está en todo tu ser, es una actitud personal: sensibilidad y conocimiento, todos los cuales están en tu mente. Una buena apariencia física no es materia de sensualidad: es sólo un atractivo; y hay muchos otros atractivos tanto o más importantes, como: ser auténtico/a, tener valores, saber utilizar la inteligencia, tener personalidad propia, el humor, el ingenio y la creatividad, la honestidad, ser leal, tener capacidad de jugar y disfrutar, las habilidades personales, poder mantener una conversación interesante para el otro, tener una mentalidad abierta, sentir interés real por el prójimo, la seguridad en sí mismo, ser alguien que tiene (y siente que tiene) mucho que dar, estar relajado/a, ser alegre, entre muchos otros. Por otro lado, tú nunca impresionarás a todos.
Pero algunas personas jamás maduran sexualmente porque se sienten seguros sobre la única base de su atractivo físico, el cual nunca es suficiente para sostener una relación con una pareja, si olvidan las cualidades interiores, de la personalidad. Además, muchos símbolos sexuales de nuestros días no pueden clasificarse como “niños o niñas bonitas”, son personas que han sabido desarrollar algunas cualidades y reflejarlas a los demás. Preocúpate por conocer tus cualidades y desarrollarlas, porque posiblemente los “niños o niñas bonitas” que envidias (de ser así), no tengan muchas cualidades y oportunidades que tú sí tienes.
Un buen físico tampoco es un factor importante para el éxito del acto sexual; pero no por ello olvides que un cuerpo saludable es siempre atractivo. Es mejor mantenerse en buenas condiciones físicas con buena alimentación natural y grato ejercicio periódico.
Siempre mantén tu mejor apariencia, por supuesto; y si no estás casado/a nunca renuncies a iniciar una conquista por pensar que no eres suficientemente atractivo/a y porque lo eres, especialmente si has trabajado en ti mismo/a para ser cada día mejor.
Los celos pertenecen a “personas enfermas”
“Enfermo” o “raro” son calificaciones comunes para referirse a quien demuestra algún grado de celos por su pareja. ¿Será cierto?
Los celos son el reflejo del interés y cuidado que sientes por tu pareja. Demuestran tu preocupación normal y afecto por ella.
No siente celos quien no ama, ya que no le interesa su pareja. Generalmente cuesta reconocer con palabras que se sienten celos, debido a prejuicios erróneos; pero, por la actitud de tu pareja te será fácil reconocerlos. Son naturales y positivos en una relación comúnmente sana.
Pero el celo como muchas situaciones, si lo llevas a un extremo se puede transformar en una enfermedad sicótica que requiere ayuda especializada para superarla. Esto ocurre a menudo en parejas con mala comunicación entre ellos, donde pasando por períodos difíciles en su relación, exista sospecha de que la pareja haya mudado su cariño a otra persona, sin que esto muchas veces sea cercano a la realidad.
Si no estás casado/a y estás comprometido/a afectivamente con una persona nunca aparezcas con otra pareja, ya que si buscas provocar celos puedes causar una situación distinta y adversa. Eso te hace parecer liviano/a, insensible, como tonto/a y preocupado/a sólo de cómo te ven tus amistades. Asume tus compromisos y sé siempre de una sola línea en este aspecto: serás más apreciado/a y querido/a por todos.
Tamaño del pene: ¿Cuánto es suficiente?
Una común fuente de ansiedad sexual entre hombres es el miedo a que su pene sea muy pequeño. El número de hombres que tiene este sentimiento de preocupación está fuera de proporción con el real número de hombres con pene chico, lo que demuestra cuán seriamente valoran algunos hombres el largo del pene, lo que sin embargo, no es un factor que interese en la relación sexual.
El largo del pene no es una preocupación central para la mujer, ni tampoco influye en su satisfacción. Como contraparte, algunos piensan que muchas mujeres estarían demasiado preocupadas por el tamaño de sus senos como para concentrarse en este miedo trivial de hombres.
Hay que tener presente que el tamaño del pene erecto no tiene relación con el tamaño del pene relajado. Además, muchos “expertos” consideran que el pene no es el instrumento biológico principal para satisfacer sexualmente a la mujer; sino más bien, las manos y la boca.
Cualquiera sea el tamaño del pene, está plenamente capacitado para su limitada función, y es completamente capaz de dar pleno placer.
Cuando un hombre o una mujer se convence de que no tiene defectos físicos, puede destruir otra de sus excusas para no ser una buena pareja sexual. Tienes que dirigirte a ti mismo/a para eliminar cualquier sentimiento de autorreproche, que priva a tantos hombres y mujeres de una plena satisfacción sexual.
El éxito en la cama depende del hombre
Muchos nacieron escuchando una ética sexual machista que, en muchos casos discriminó y limitó fuertemente a la mujer, conforme la cual una mujer nunca podía fallar en la cama y el responsable siempre era el hombre, quien debía desarrollar supuestamente toda la actividad e iniciativa durante la relación sexual.
Después escuchamos que las mujeres son iguales a los hombres, por lo cual la responsabilidad es igual para ambos; lo que es verdad sólo en cuanto a la común responsabilidad, porque generalizar supondría una respuesta sexual igual, lo que difícilmente ocurre.
Hombres y mujeres no son iguales sexualmente; su responsabilidad de darse por completo recíprocamente es permanente y supone igualmente para ambos, darse al máximo. Fuera de este contexto, es muy difícil determinar quién ha “fallado”: ¿ella por colaborar menos de lo esperado o él por no estimularla como se debiera?, ¿él por eyacular muy pronto o ella por jamás conversar este tema?, ¿ambos por no tener los conocimientos adecuados para corregir situaciones no deseadas? Espero que al finalizar esta lectura, tú seas plenamente capaz de identificar muchas de las causas que producen frustraciones durante la relación sexual y de pareja, como también muchas claves para el éxito sexual y para obtener una vida de pareja feliz.









